Tecnología, valor agregado y comercialización fortalecen riqueza comunitaria en campo poblano
En un esfuerzo por revolucionar el desarrollo rural en Puebla, el gobierno estatal, en estrecha colaboración con el Gobierno de México, ha puesto en marcha la estrategia denominada “Revolución del Campo”. Esta ambiciosa iniciativa tiene como objetivo transformar el sector agrícola y pecuario de la entidad, colocando a los productores en el centro de las decisiones y fortaleciendo su capacidad para generar riqueza de manera sostenible.
Según el gobernador Alejandro Armenta Mier, la “Revolución del Campo” no se limita a la simple entrega de apoyos a los productores, sino que busca generar condiciones para que el campo poblano sea más productivo y competitivo. Para lograr este objetivo, la estrategia impulsa la aplicación de tecnología, mecanización, tecnificación, insumos agrícolas, inteligencia de mercados, sanidad y prácticas sostenibles.
La secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano Pérez, informó que para 2026, el Gobierno de México destinó a Puebla 2 mil 915 millones de pesos a través de 10 programas, mientras que la administración estatal aportó mil 700 millones de pesos a través de 14 programas. Esto suma una inversión conjunta de 4 mil 615 millones de pesos, con la perspectiva de alcanzar 5 mil 403 millones de pesos en 2027.
Las acciones emprendidas ya están dando sus frutos, ya que se ha registrado un aumento significativo en el valor de la producción agropecuaria. En diciembre de 2024, Puebla registraba una producción de 64 mil millones de pesos, mientras que en agosto de 2023, el Gobierno de México reportó un valor de 84 mil millones de pesos, superando la meta estatal prevista para 2030 de 80 mil millones. Esto es especialmente destacable, considerando que 80 por ciento de las unidades productivas corresponden a pequeños productores, lo que representa una mayor visibilidad para quienes sostienen la actividad rural.
Entre los proyectos estratégicos destaca la implementación de “Café Bienestar”, “Maíz del Bienestar”, “Precios de Garantía”, sanidad e inocuidad, así como los Centros de Innovación y Transformación de los Productos Agropecuarios (CITRA), que fortalecen el trabajo de Sembrando Vida en favor de las pequeñas unidades productivas. La estrategia también incorpora procesos de transformación para productos como higo y jitomate, con el propósito de elevar su calidad y generar valor agregado.
Puebla también se está consolidando como una fuerza en la escena nacional con eventos especializados. Del 7 al 9 de octubre será sede de la 34ª Reunión Anual del Consejo Técnico Consultivo Nacional de Sanidad Animal (CONASA), que prevé más de 5 mil asistentes y la participación técnica de 22 comités especializados. Del 12 al 17 de octubre recibirá la 61ª Reunión Nacional de Investigación e Innovación Pecuaria, Agrícola, Forestal, Acuícola y Pesquera, con más de 10 mil asistentes y 800 científicos de todo el país. Además, Puebla alberga un simposio sobre Agricultura 4.0, mecanización y tecnología, con la participación de 70 instituciones nacionales.
Otra iniciativa destacada es la Ruta del Mictlán, que tendrá lugar del 3 de octubre al 8 de noviembre en la colonia Cabrera, en Atlixco, con impacto para 300 productores, artesanos y comerciantes. Durante octubre, la región prevé una producción de 2.5 millones de macetas de cempasúchil y más de 300 hectáreas a cielo abierto, lo que permitirá atraer compradores de 12 estados, además de visitantes nacionales y extranjeros. Esta actividad fortalece una cadena productiva que coloca a Puebla en el primer lugar nacional en floricultura de cempasúchil y genera oportunidades para las comunidades dedicadas al campo.


