Alertan sobre la testosterona sin control médico : ‘Aumenta el riesgo de trombos e infertilidad’
En TikTok, se ha proliferado una serie de cuentas que promueven la idea de que “la testosterona te hace más hombre”, en un esfuerzo por vender hábitos dietéticos y de ejercicio para aumentar los niveles de esta hormona. Sin embargo, en algunos momentos de los videos, se desvela que la subida de testosterona a través de la alimentación no produce resultados comparables a los obtenidos mediante fármacos. Esta información es suficiente para que algunos hombres se inclinen por inyectarla, tomarla en pastillas o recibirla en gel, en busca de un aumento de músculo y libido. Algunos optarán por consultar a un médico para conocer su nivel real de testosterona, mientras que otros buscarán comprarla en suplementos y medicamentos en internet.
Federico Mallo, endocrino y catedrático de la Universidade de Vigo, señala que alterar los niveles de testosterona sin perseguir la salud y solo para buscar la hipertrofia muscular no tiene sentido. Mallo explica que la testosterona afecta a múltiples aspectos del organismo, incluyendo el músculo, el hueso, las células de la sangre, el hígado, el sistema nervioso, y aumenta el riesgo de trombos o embolias, potencialmente causando infertilidad. Advierte que en el grupo de personas que van a la gimnasio por motivos estéticos, muchos priorizan el aspecto físico sobre la salud.
Mallo advierte también que las hormonas no funcionan de forma aislada y que tocar una molécula alterará otras. Subraya que administrar testosterona exógena bloqueará el eje gonadal, afectando la fertilidad masculina. Esto puede producir problemas importantes en la fertilidad si se administra durante un período prolongado. Además, señala que puede afectar negativamente al sistema inmunitario y al sistema cardiovascular, aumentando el riesgo de trombos, embolias o alterando el epitelio de los vasos sanguíneos. Asimismo, explica que puede afectar al metabolismo en general, modificando los lípidos que circulan en la sangre y actuando sobre el hígado. Además, puede actuar sobre el sistema nervioso, aumentando las respuestas agresivas y cambiando el carácter. Cuando se suprime la administración de andrógenos, se producen respuestas de rebote, entrando la persona en depresión.
El catedrático gallego recalca que para hipertrofiar el músculo, se necesita ejercitarse. La testosterona es solo un pequeño empujón que no producirá gran efecto, mejorando solo un 5% el músculo. En el caso de las mujeres que deseen ganar músculo, la testosterona las androgeneizará, causando el crecimiento de vello, posibles calvicie, barba o pelo en el pecho. El profesor asegura que este uso de testosterona no tiene sentido en un entorno lúdico y destaca que los riesgos son varios, dependiendo de la dosis y el tiempo de administración.
Mallo enfatiza que el organismo regula de forma muy fina el nivel de las hormonas y la testosterona es una hormona muy importante, capaz de cambiar completamente la coyuntura biológica del sujeto, haciéndolo más masculino o femenino. El catedrático concluye que la testosterona se distribuye en todas las células del cuerpo, incluido el cerebro, y se puede atravesar las barreras de las células, regulando la expresión de los genes. Asegura que no se conoce el funcionamiento exacto de las hormonas y que modificar su nivel con un objetivo no saludable es arriesgado.


