Artista lagunera dedica altar monumental a Carmen Salinas en Torreón
En su cuarta participación consecutiva, la reconocida artista Patricia G. Santiago diseñó el altar monumental en memoria de Carmen Salinas, que se exhibe en las escalinatas de Plaza Mayor de Torreón. Este homenaje, organizado por el Ayuntamiento a través del Instituto Municipal de Cultura y Educación (IMCE), rinde tributo a la actriz y política torreonera.
Patricia G. Santiago explicó durante una entrevista realizada este viernes, en el contexto del desfile del Día de Muertos, que el altar incorpora elementos tradicionales de una ofrenda, como los siete niveles del altar, representados a través de 14 veladoras de gran tamaño. Adicionalmente, el altar presenta flores de cempasúchil, elaboradas con papel de china, y un camino de sal, así como un fogón y comida típica lagunera hechas con papel y cartón.
El elemento central del altar es un retrato de Carmen Salinas, creado por la propia artista. Realizado con pintura vinílica sobre un pliego de papel kraft, este retrato de gran formato fue pintado en el taller de Patricia G. Santiago, proceso que también le permitió reencontrarse con la técnica de la cartonería.
“Es un retrato un poco de gran formato. Empiezo con bases muy de color y termino con contraste. En esta ocasión quise capturar lo más posible… estuve muy dedicada en el gesto. Sí fue a partir de una fotografía. Estuve eligiendo. En internet hay muchas fotos de Carmen Salinas, pero la retratan en poses muy chistosas. Digo, ella era comediante, pero también traté de buscar una pose que representara todo, porque ella también fue política, fue empresaria, estuvo difundiendo el espectáculo nacional Aventurera que llevó a Nueva York. Entonces quería que representara ese gesto de una mujer comediante, pero también de una mujer con mucha trayectoria y energía”, comentó la artista.
Sobre el montaje, Patricia G. Santiago señaló que comenzó el trabajo a las 08:00 horas del viernes y concluyó aproximadamente a las 13:00 horas, ocupando un espacio de 80 metros cuadrados. El proceso contó con el apoyo del personal de las bibliotecas públicas municipales, quienes colaboraron en la instalación del altar.


