Nvidia proyecta que sus ventas crecerán un 70% el próximo año
El coloso de los semiconductores ha defendido con firmeza que sus alianzas de financiación orientadas a los compradores constituyen operaciones sumamente provechosas y con un nivel de riesgo bastante acotado.
Nvidia elevó sus estimaciones de comercialización de procesadores destinados a la inteligencia artificial de cara al próximo ejercicio, mientras el gigante tecnológico, valorado en cinco billones de dólares, procuraba refutar aquellos cuestionamientos que catalogan su red de aportes económicos y convenios financieros como una práctica dudosa de financiación cruzada.
La corporación con mayor cotización bursátil a nivel global comunicó durante el pasado miércoles una facturación de 96.200 millones de dólares correspondientes al periodo fiscal finalizado en julio, al tiempo que pronosticó unas ventas aproximadas de 108.000 millones de dólares para el ciclo en curso, pulverizando de este modo los pronósticos previstos por Wall Street.
Colette Kress, máxima responsable financiera de la entidad, aseguró que la compañía prevé la continuidad de esta sólida expansión económica, anticipando un incremento del setenta por ciento en la facturación para el siguiente año. Asimismo, puntualizó que la necesidad de producto por parte de la clientela se duplicará, aunque la cifra final de ingresos estará condicionada por los límites existentes en la cadena de suministro.
Estas proyecciones económicas, sumadas a la confirmación de que Amazon Web Services implementará dos millones adicionales de las unidades de procesamiento gráfico más avanzadas de Nvidia a lo largo de este trimestre, provocaron un repunte de hasta el nueve por ciento en el valor de los títulos cotizados en Wall Street.
Este informe financiero tan robusto se materializa en un escenario donde el conglomerado de microchips experimenta una fiscalización más rigurosa por parte de los accionistas respecto al uso que ha dado a su sólida tesorería para respaldar a los compradores en el levantamiento de la infraestructura vinculada a la inteligencia artificial.
Durante el transcurso de este mes, Nvidia pactó la entrega de coberturas parciales destinadas a un grupo de inversores institucionales en Wall Street, los cuales inyectarán medio billón de dólares en créditos para la adquisición de componentes por parte de los consumidores, además de suscribir un compromiso de respaldo superior a los cien mil millones de dólares enfocado en un complejo de servidores promovido por OpenAI en territorio estadounidense.
Dichas acciones complementan los desembolsos efectuados en varias de las cuentas más representativas de la empresa, junto con los convenios de reparto de beneficios y garantías asociados directamente a sus procesadores.
Durante su intervención ante los analistas financieros celebrada el miércoles, Kress reconoció la envergadura de este respaldo y admitió que determinados sectores lo tachan de financiación circular, aunque matizó que desde la directiva se percibe bajo una perspectiva totalmente distinta.
De igual modo, la directiva recalcó que tales colocaciones de capital resultarán altamente lucrativas y presentarán riesgos reducidos, fundamentándose en la colosal demanda existente para el procesamiento de datos.
Previo a la divulgación de los resultados económicos, los expertos de Morgan Stanley exigieron mayor claridad en relación con estos convenios comerciales, los cuales, según los detractores, propician que la firma estimule artificialmente la salida de sus mercancías, dejándola en una posición vulnerable en caso de que la adopción de la inteligencia artificial decaiga, lo que desembocaría en una saturación de su infraestructura en el mercado.
La multinacional de microprocesadores figura como un inversor destacado tanto en OpenAI como en Anthropic, y Kress detalló que el consumo de los desarrolladores de inteligencia artificial, protegidos por la solvencia financiera de la compañía, acaparará aproximadamente la cuarta parte del volumen de negocio durante el próximo año.
La evolución económica de Nvidia se ha transformado en un barómetro fundamental para medir el estado de salud del auge en infraestructuras de inteligencia artificial, puesto que sus componentes de alta gama resultan indispensables para el entrenamiento y la ejecución de complejos modelos computacionales.
Por su parte, Melissa Otto, quien ejerce como directora de análisis en Visible Alpha, subrayó que la expectativa de un incremento del setenta por ciento de cara al próximo ejercicio rebasa con creces las estimaciones previas del mercado, las cuales se situaban tradicionalmente en torno al cuarenta y cinco por ciento.
En lo que respecta a la división de centros de datos, eje central del negocio de procesadores para inteligencia artificial que ha propulsado la mayor parte de la expansión de la empresa, los ingresos treparon hasta los 89.000 millones de dólares durante el trimestre previo, traduciéndose en una crecida interanual del ciento diecisiete por ciento.
Jensen Huang, máximo responsable ejecutivo de la organización, puso de relieve el incremento progresivo de corporaciones ajenas a OpenAI que impulsan la necesidad de equipamiento para la inteligencia artificial, señalando que mientras que el año anterior el sector dependía de un único laboratorio, en la actualidad se transita por una época dorada caracterizada por la proliferación de nuevas entidades y empresas emergentes.
Un grupo reducido de proveedores de computación en la nube pertenecientes a las grandes tecnológicas, entre los que sobresalen Amazon y Google, concentran cerca de la mitad de los ingresos de la firma, consolidando una inversión millonaria que ha fundamentado los recientes hitos comerciales de la marca.
Huang salió al paso para justificar la utilización de los recursos propios de la corporación con el propósito de facilitar el acceso a más hardware por parte de sus compradores, argumentando que esta nueva generación de actores tecnológicos y operadores de centros de datos acabará integrando el selecto grupo de las empresas más influyentes en la historia de la tecnología.
Adicionalmente, el grupo de semiconductores advirtió acerca de una contracción temporal en sus márgenes de rentabilidad, impulsada por la voraz demanda de los centros de datos que está generando una escasez global de chips de memoria. Pese a que el margen bruto se situó en el setenta y cinco por ciento durante el periodo analizado, la entidad anticipó que este descenderá hasta el setenta y uno por ciento al comienzo del próximo año antes de iniciar una senda de recuperación.
La corporación notificó este miércoles que sus compromisos adquiridos con los fabricantes de componentes ascendieron hasta los 279.000 millones de dólares, superando ampliamente los 119.000 millones registrados en el trimestre anterior, una variación motivada fundamentalmente por la adquisición masiva de memorias.
De igual manera, la compañía advirtió que la ampliación en los plazos de liquidación acordados en convenios de gran envergadura y de varios trimestres con determinados clientes solventes generó un repunte tanto en los cobros pendientes como en las cuentas por cobrar, las cuales escalaron hasta los 63.100 millones de dólares frente a los 40.700 millones contabilizados tres meses atrás.
El resultado neto de la compañía se elevó hasta los 59.700 millones de dólares, impulsado por los beneficios no realizados procedentes de su cartera de valores, la cual incluye su participación accionarial en SpaceX tras su salida a la bolsa en junio. Concretamente, la entidad computó ganancias netas por inversiones financieras estimadas en 7.800 millones de dólares a lo largo del trimestre.
Nvidia continúa prácticamente marginada del mercado chino como consecuencia de las restrictivas normativas de exportación impuestas por Estados Unidos y las consiguientes medidas adoptadas por Pekín frente a su mercancía. La empresa especificó que durante el periodo de referencia, menos del uno por ciento de la facturación vinculada a los procesadores Hopper de generación anterior, permitidos para su comercialización en dicho territorio bajo las directrices estadounidenses, provino de transacciones efectuadas hacia China.


