‘El desaire’, Filme coahuilense denuncia la violencia contra la mujer
Una joven vendedora de flores camina por las escalinatas del barrio de Santa Anita en Saltilto, Coahuila, cargando un bote lleno de rosas rojas. Un pétalo se suelta y cae sobre el adoquín del suelo. En los primeros meses de 2026, México registra casi 400 casos de feminicidios, la mayoría cometidos por personas cercanas a la víctima. El cineasta coahuilense Gabriel Ramos, director de la película El desaire (2025), utiliza ese pétalo como símbolo de la muerte de una mujer.
“Consideré que este elemento era crucial, ya que ayuda a transmitir un mensaje semiótico que representa a las mujeres en la película”, explica Ramos.
El desaire ha llegado a los cines mexicanos este mes, tras pasar por diversos festivales internacionales y obtener éxitos en países como Rusia, India e Italia. Su guion refleja una crítica a los feminicidios, al machismo y a la normalización de la violencia. Es un recurso que permite iniciar un diálogo sobre este tema cruel y cuestionar los errores de la sociedad.
La película fue filmada en su totalidad en Saltillo, Coahuila, y cuenta con la participación de la Orquesta Filarmónica del Desierto Coahuila. La música es obra del compositor Arturo Rodríguez. La fotografía fue realizada por Juansa Ávalos. El reparto incluye a Vico Escorcia (Rosita Alvírez), Guillermo Alonso (Juan), Joshua Okamoto (Héctor), Karen Martí (Irma), Irene Arcila (doña Esperanza) y Gabriela de la Garza (maestra Ana).
Ramos, que nació en el municipio de Sabinas, Coahuila, escuchó por primera vez el corrido de Rosita Alvírez, una mujer asesinada en 1900 por un hombre llamado Hipólito. La versión popular de este corrido se atribuye al cantante Eulalio González “El Piporro”, quien interpretó la canción de manera que contrastaba con la crudeza de la letra.
“En mi opinión, nunca se me hizo cómica. No entendía qué relación o chiste tendría escuchar que a una mujer la mataran por decir que no; que la quisieran sacar a bailar, ella dijera que no y la mataran”, comenta Ramos.
En El desaire, Ramos decidió dividir al personaje de Hipólito en dos: Juan, el novio de Rosita, y un narcomenudista que la acosaba. “La idea era desdoblar a este personaje y convertirlo en dos. El novio y un narcomenudista acosador. El 90 por ciento de los feminicidios en México son cometidos por personas cercanas a las víctimas: novios, familiares, amigos, etcétera; gente que la víctima conoce o que está cerca de su círculo frecuente. Por eso es importante tener a estos dos personajes para sostener la trama durante una hora y 45 minutos y no saber cuál será el responsable del crimen”, explica.
La escritura del guion se realizó junto con Alba Garza, Elena Barbosa y Jorge Sarmiento. El rodaje se llevó a cabo durante un mes en Saltillo, eligiendo locaciones como las escalinatas del barrio de Santa Anita, la catedral de Santiago Apóstol, la Plaza de Armas, la Universidad Carolina y otros inmuebles del centro histórico.
Rosita, interpretada por Vico Escorcia, representa a una mujer joven llena de sueños. Tras la muerte de su padre, debe encargarse del negocio familiar: un puesto de flores. Su deseo de regresar a estudiar derecho y convertirse en la mejor abogada de Saltillo para defender a otras mujeres víctimas de violencia enfrenta la presión y los celos de su novio y el acoso del narcomenudista.
Según datos de asociaciones civiles, cada día en México son asesinadas 11 mujeres por razones de género o violencia machista. Este hecho toma especial relevancia para Ramos, quien considera que el cine puede ser una herramienta para abordar este problema.
“Creo que esta película transmite un mensaje claro sobre los comportamientos que estamos educando desde niños, especialmente en los hombres, y cómo se normalizan ciertas actitudes. En la película, la madre de Rosita le dice que no se preocupe por su novio, que algún defecto tendrá, que es celoso, pero que su padre también lo era. La verdad es que por todos lados estamos normalizando cosas que no deberíamos”, sostiene.
Con una paleta de colores que se aleja de los tonos oscuros típicos del drama, El desaire muestra diversas referencias sobre la lucha contra la violencia hacia las mujeres: noticias en periódicos, madres y mujeres que se manifiestan pegando en las nomenclaturas nombres de chicas asesinadas, etcétera.
“Los nombres que al final aparecen en las calles son nombres reales, de víctimas reales. Y en el final vemos muchos pétalos de rosas que representan a todas las mujeres caídas. Necesitamos ser buenos ciudadanos y darme cuenta de que no estamos haciendo las cosas bien como hombres y normalizando la violencia en todos los niveles”, concluye Ramos.
En Torreón, la película estará en cartelera hasta el 16 de septiembre en Cinemex, en su segunda semana de proyección.


