Alerta por el Número 2
En el análisis de las fuentes de inteligencia de Estados Unidos sobre la estructura criminal que se tejó durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, se destaca al Número 2 de la organización como el general Audomaro Martínez, también originario de Tabasco. Conoció al general en los años ochenta, cuando Martínez se encontraba en la 30ª Zona Militar en Villahermosa. Durante la década siguiente, mantuvo una relación cercana con él, y en las campañas para gobernador y presidencial, Martínez fue asignado a garantizar la seguridad del candidato. Una vez en la Presidencia, López Obrador lo nombró director del Centro Nacional de Inteligencia, y juntos construyeron un complejo entramado criminal.
Desde la era del embajador Christopher Landau, en México se denunció una situación preocupante: Martínez entregó identidades de agentes estadounidenses a la embajada rusa, hecho que López Obrador minimizó. Esta denuncia ha perdurado hasta la actual administración de Claudia Sheinbaum, que ha permitido que la embajada rusa tenga un personal superior a las necesidades establecidas, presuntamente compuesto en gran medida por espías.
Recientemente, testigos cooperantes han señalado directamente a Martínez en actividades criminales, especialmente en el contrabando de combustible, un fenómeno conocido como “huachicol”, que se originó en 2019 y se ha convertido en una variante más rentable del crimen organizado. Su presencia en la prensa se ha incrementado en las últimas semanas, después de años de mantenerse en el anonimato. Martínez regresó a México desde Vancouver, donde había estado en autoexilio, por temor a ser capturado por el gobierno de Donald Trump en Canadá.
Según las fuentes de inteligencia estadounidenses, López Obrador se ubica como el Número 1 de la organización, con Martínez como Número 2. Los Números 3 y 4 son el senador Adán Augusto López Hernández y el subsecretario de Agricultura, Leonel Cota, con varios secretarios de Estado y líderes de Morena ocupando posiciones más bajas, así como gobernadores y legisladores.
Se sospecha que Martínez pudo anticipar las recientes revelaciones sobre su caso, lo que podría explicar la revelación de Manuel Velasco de Omar García Harfuch como una figura potencial en la sucesión presidencial de 2030. Esta acción podría ser parte de una estrategia para debilitar a la presidenta y reforzar su posición.
La conexión de Martínez con el “rey del huachicol” Sergio Carmona, un empresario tamaulipeco que financió campañas de Morena, se considera crucial. Carmona fue asesinado en 2021, y las fuentes estadounidenses sugieren que Martínez mantenía contactos con cárteles mexicanos a través de Carmona. Su papel en el contrabando de combustible y en el tráfico de fentanilo a Estados Unidos es motivo de preocupación para las autoridades mexicanas.
La denuncia del Departamento de Estado en julio de 2026 reveló que México se ha convertido en una base estratégica para el espionaje ruso en América Latina, donde la inteligencia rusa opera bajo el manto diplomático. Martínez ha sido clave en estos esquemas, proporcionando cobertura a la inteligencia rusa y cubana en México.
La notificación sobre el Número 2 es importante porque es la primera vez que se señala específicamente a Martínez, a quien se habían solicitado información aislada en los últimos meses. La complejidad de la situación plantea serias preocupaciones sobre el papel de Martínez en la estructura criminal y su posible conexión con actividades ilegales y espionaje.


