“Hoy nuestras niñas, niños y jóvenes son abrazados por nuestra patria”: Blanca Anzaldúa
Victoria, Tamaulipas—Con el objetivo de fortalecer los derechos y las oportunidades de las infancias, la diputada Blanca Anzaldúa, de la ciudad de Victoria, destacó los esfuerzos del Gobierno de Tamaulipas para brindar certeza jurídica a niñas, niños y jóvenes con doble nacionalidad, cuyo vínculo con México se refleja en sus familias, sus raíces y su historia.
Un auditorio del Centro Cultural Tamaulipas sirvió de escenario para la entrega de documentos que acreditan la nacionalidad mexicana de mexicanos y estadounidenses de origen tamaulipeco. En la capital estatal, el reconocimiento jurídico se convirtió en una oportunidad para reafirmar la pertenencia a la tierra de sus mayores: un país donde tienen derecho a crecer, aprender y desarrollar sus sueños.
Esta jornada fue impulsada por el Instituto Tamaulipeco para los Migrantes, dirigido por Juan José Rodríguez Alvarado, en colaboración con las autoridades competentes. La diputada Anzaldúa, acompañada por el alcalde Eduardo Gattás Báez y otras autoridades, participó en la entrega de los certificados, subrayando que estos documentos fortalecen la certeza sobre la identidad de sus titulares y facilitan el ejercicio de sus derechos en México, un país que les pertenece.
Para Anzaldúa, este evento tiene un significado más profundo que el trámite administrativo. Cada documento representa una historia familiar y una trayectoria educativa que merece protección. Tener una identidad debidamente acreditada, señaló, ayuda a reducir obstáculos para acceder a servicios y solicitar apoyos como las becas Benito Juárez y Rita Cetina, en conformidad con los requisitos de cada programa.
La legisladora también llamó a los medios de comunicación a resaltar la diferencia entre esta labor de reconocimiento y la reforma «anti doble nacionalidad», que establece requisitos de nacionalidad mexicana exclusiva para aspirar a cargos como la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Aseguró que ambas medidas tienen alcances distintos: mientras esta jornada fortalece la documentación y el ejercicio de los derechos de las infancias y juventudes, la reforma regula el acceso a determinados cargos públicos, sin suprimir el derecho general de las personas mexicanas a tener doble nacionalidad.
Basada en su experiencia como maestra y defensora de la educación, la diputada Anzaldúa sostuvo que proteger a la niñez también implica garantizar que las barreras administrativas no limiten sus oportunidades. Reconocer sus raíces y dar certeza a su identidad, subrayó, permite que el vínculo con México se traduzca en pertenencia, protección y posibilidades de futuro.
“Estados Unidos y México comparten historia, cultura y, en algún momento, hasta territorio. Hoy nuestras niñas, niños y jóvenes son abrazados también por nuestra patria”, concluyó Blanca Anzaldúa.


