A uno de cada cinco colimenses no le alcanza para la canasta alimentaria
Colima enfrenta un desafío importante en materia de pobreza laboral, como revela el más reciente informe sobre la situación económica de la entidad. En el segundo trimestre de 2026, se estimó que alrededor de 150 mil personas en Colima viven en condiciones de insuficiencia laboral, es decir, su ingreso no alcanza para cubrir la canasta alimentaria de todos sus integrantes. Este indicador es utilizado para medir la pobreza laboral, y en este caso, representa el 19.7 por ciento de la población estatal.
Este porcentaje significa que uno de cada cinco habitantes de Colima se encuentra en una situación de vulnerabilidad económica, lo que puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de estas familias. Aunque se aprecia una disminución de dos puntos porcentuales en la pobreza laboral en comparación con el mismo período del año anterior, la cifra sigue siendo preocupante. Esto se debe a que, en el segundo trimestre de 2025, la tasa de pobreza laboral se ubicó en 21.7 por ciento.
Es importante destacar que la reducción anual no significa que Colima haya recuperado su resultado más favorable reciente. Al cierre de 2025, la pobreza laboral se registró en un 17.3 por ciento, lo que es considerado el nivel más bajo de la serie presentada en el informe. Sin embargo, en el primer trimestre de 2026, la tasa aumentó a 19.9 por ciento, y en el segundo trimestre, descendió ligeramente a 19.7 por ciento, lo que significa que se mantuvo 2.4 puntos porcentuales por encima del registrado seis meses antes.
La evolución de los ingresos mostró diferencias significativas entre las actividades económicas. Mientras ocho de los once sectores analizados registraron aumentos en el ingreso laboral promedio de su población ocupada, otros sectores experimentaron reducciones. El sector de agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca tuvo el mayor crecimiento porcentual, con 11.3 por ciento, lo que llevó a un aumento en el ingreso promedio mensual de 757.31 pesos.
En contraste, la industria extractiva y de la electricidad presentó la mayor disminución, de 5.7 por ciento, lo que equivale a una reducción de 771.46 pesos en el ingreso laboral promedio. Por sexo, el ingreso laboral promedio de los hombres ocupados aumentó 4.8 por ciento anual, mientras que el de las mujeres creció 9.3 por ciento.


