Ataques contra civiles llevan al sistema de salud de Etiopía al borde del colapso: OMS
La Organización Mundial de la Salud ha emplazado una grave crisis humanitaria en las regiones de Amhara y Tigray, Etiopía, donde la violencia ha cobrado la vida de civiles, incluyendo niños y un recién nacido, informó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Estos ataques ponen en peligro el sistema sanitario, que ya se encontraba debilitado, y dificultan el acceso a la atención médica y al suministro de medicamentos.
Según el comunicado emitido el lunes a través de la cuenta oficial de la OMS en X, los ataques en el campamento de desplazados Jaari 2, en Amhara, dejaron víctimas menores de edad, entre ellas un recién nacido. Asimismo, se denunció que varias personas murieron mientras buscaban alimentos en la localidad de Rama, en Tigray. Tedros subrayó que estos incidentes no son aislados, ya que los ataques con drones y la muerte de civiles se han vuelto frecuentes en distintas partes de Etiopía.
El director de la OMS advirtió que la persistencia de los enfrentamientos ha exacerbado las limitaciones del sector sanitario, que enfrenta una carencia de personal médico, medicamentos y equipo necesario para atender a la población. El suministro de servicios de ambulancia se ha visto gravemente afectado, lo que dificulta el traslado de suministros médicos hacia las zonas más afectadas. La OMS y sus organismos de la ONU trabajan continuamente para llevar medicamentos y materiales adicionales a las regiones donde se necesitan.
La organización internacional señaló que, mientras persistan los enfrentamientos, podrían aumentar los casos de personas sin acceso a servicios de salud esenciales, incluyendo la atención de urgencias, los cuidados maternos e infantiles y los tratamientos contra enfermedades, lo que representa un riesgo adicional para miles de familias.
Tedros pidió garantizar la protección de la población civil y permitir que los trabajadores sanitarios y los suministros humanitarios lleguen sin obstáculos a las comunidades afectadas. Su llamado surge en medio de nuevos informes de ataques contra personas desplazadas y ciudadanos que intentan obtener alimentos para subsistir.


