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Cox pierde 4,6 millones en el primer semestre de 2026 por los costes de la compra de activos en México

Cox pierde 4,6 millones en el primer semestre de 2026 por los costes de la compra de activos en México

La compañía Cox ha reportado resultados financieros significativos tras la incorporación de su división en México, aunque el grupo registró unas pérdidas totales por 4.677 millones de euros durante el primer semestre del año. Este dato se debe a los informes proforma que integran seis meses de actividad de los activos adquiridos en territorio mexicano. Dichas cifras contrastan fuertemente con las ganancias de 12,5 millones de euros registradas en la misma época del ciclo anterior, una variación atribuida principalmente a extraordinarios costes financieros vinculados a la adquisición del negocio de Iberdrola en dicho país.

A pesar de las pérdidas contables iniciales, el resultado neto ajustado proforma de la empresa de servicios esenciales (utility) se situó en 66 millones de euros al cierre de junio. Esta cifra representa un notable crecimiento de más de cinco veces con respecto al período correspondiente del año pasado. La compañía aclaró que este resultado neto excluye gastos financieros no recurrentes por valor de 71 millones de euros, directamente relacionados con la operación de Iberdrola México (conocido actualmente como Cox Asset México). Fuentes internas señalaron que esta circunstancia es únicamente coyuntural y carece de representatividad para reflejar el funcionamiento habitual del negocio.

Recuerda que a finales del pasado mes de abril, Cox completó la compra de Iberdrola México por un valor de 4.000 millones de dólares (aproximadamente 3.413 millones de euros). Esta megaadquisición ha permitido a Cox dar un salto cualitativo en su escala operativa, fortaleciendo considerablemente su posición como proveedor clave de infraestructura crítica en los sectores energético y hídrico.

En términos de ingresos, el grupo registró una facturación que alcanzó los 1.243 millones de euros hasta junio, cifra que incluye el período operativo en México. Este volumen representa un impresionante incremento, multiplicando por 2,5 veces las cifras generadas entre enero y junio del año pasado.

En la métrica de actividad operativa clave, el EBITDA (Resultado Bruto de Explotación) de Cox se elevó a los 245 millones de euros al finalizar el primer semestre. Este monto triplicó lo reportado en el ejercicio anterior, y además, mejoró significativamente su margen, que alcanzó un 20% frente al 16% registrado hacía doce meses.

Con la integración parcial de Cox Asset Mexico, el flujo de caja operativo ajustado superó los 129 millones de euros. Este resultado triplicó en términos porcentuales lo logrado durante el primer semestre de 2025, mostrando una sólida capacidad de conversión del 52% sobre el EBITDA ajustado.

Desde la dirección corporativa, se ha destacado que este fuerte flujo de caja valida su estatus como un indicador primario de desempeño y respalda un camino claro hacia la reducción del apalancamiento (desapalancamiento), una asignación prudente de capital y la creación sostenida de valor a largo plazo para sus accionistas.

En declaraciones recientes, Enrique Riquelme, presidente ejecutivo de Cox, manifestó que los resultados obtenidos tras integrar México “ratifican la solidez de la tesis de inversión del grupo”. Señaló que están iniciando una nueva era: serán una entidad de mayor magnitud, con un soporte patrimonial más robusto, ingresos más recurrentes y una generación de efectivo notablemente reforzada. Añadió que la presencia en México no solo afianza su liderazgo en agua y energía, sino que acelera su transformación hacia un modelo más resiliente y predecible para el valor accionarial.

A nivel divisional, Asset Co (la unidad dedicada a infraestructuras) se consolidó como el principal motor de crecimiento. Esta división reportó unos ingresos por 869 millones de euros e EBITDA ajustado de 289 millones de euros en los seis meses que incluyen la operación mexicana. Esto supone un aumento espectacular de su facturación y resultados operativos respecto al año anterior, respectivamente.

El grupo también resaltó que la incorporación de Cox Asset México está siguiendo el cronograma previsto y reafirmando los pilares estratégicos de la operación. Actualmente, esta plataforma gestiona 16 activos en funcionamiento, posee una capacidad instalada de aproximadamente 3,9 gigavatios (GW), mantiene una disponibilidad del 94,1% y cuenta con tasas de renovación contractuales superiores al 99%, lo que lo posiciona como un operador privado líder e integral dentro del país.

Específicamente sobre el desempeño mexicano en el primer semestre de 2026, se reportaron ingresos por unos 870 millones de dólares (equivalentes a 763 millones de euros), lo que supone un crecimiento del 24% respecto al mismo periodo anterior. Además, el EBITDA ajustado ascendió a 302 millones de dólares (unos 265 millones de euros), un aumento del 7%. La energía comercializada alcanzó los 10,2 teravatios hora (TWh), lo que representa un incremento del 8%.

Por su parte, la división Service Co demostró solidez de la demanda subyacente al registrar órdenes acumuladas (‘backlog’) por valor de 3.346 millones de euros, cifra superior en un 24% respecto al año previo. Este alto flujo es sustentado por una cartera de servicios diversa y atractivos márgenes superiores al 10%, aunque los resultados operativos generales se vieron afectados negativamente por la actual coyuntura geopolítica internacional y ciertos retrasos en la ejecución de proyectos.

Finalmente, tras finalizar el proceso de refinanciación de la deuda asociada a las adquisiciones mexicanas, la compañía informó contar con una estructura de capital estable y diseñada para largo plazo, con una vida media del pasivo de alrededor de 6,5 años. La deuda financiera neta se cuantificó en aproximadamente 3.300 millones de euros, lo que resulta en un ratio Deuda Neta/EBITDA de 4,9 veces.

Cox concluyó su informe señalando que continuará acelerando el proceso de reducción de apalancamiento (desapalancamiento) gracias al sólido flujo de caja generado por sus activos. Además, planea optimizar la rotación selectiva de su cartera y aplicar una política de inversión disciplinada, complementadas con diversas vías adicionales para mitigar el riesgo financiero.