El IMSS quiere atender a más pacientes, pero ¿puede?
La inversión de 11,745 millones de pesos anunciada por el IMSS, según Zoé Robledo, se destinará a mejorar la atención médica y abordar los problemas actuales. El objetivo es incrementar el 8% las percepciones salariales, basificar a 10,939 trabajadores y contratar a 2,500 médicos especialistas, con la finalidad de disminuir los retrasos en cirugías y mejorar la distribución de medicamentos. Este plan se implementará a través de 12 acciones a lo largo de los próximos 120 días.
Aunque el IMSS ha logrado contratar 10,785 especialistas en marzo, la demanda actual exige 2,500 más. Esto plantea la pregunta: ¿se trata de nuevas plazas o de puestos vacantes? La estrategia para atraer médicos a áreas con mayor necesidad debe ser detallada. Además, el nuevo programa incluye una mejor distribución de medicamentos y un mejor surtimiento de recetas, pero las causas de los actuales faltantes, como compras insuficientes o problemas de distribución, deben ser abordadas de manera específica.
La realización de 31,701 cirugías adicionales en 120 días implicará contratar más personal o pagar horas extras, así como el equipamiento necesario. El gobierno ha asegurado que los fondos provendrán de ahorros y mejores compras, pero la cantidad exacta y el mecanismo de financiamiento permanente para aumentos salariales y contrataciones nuevas aún es incierta. Se espera que en febrero se pueda evaluar el cumplimiento de estos compromisos.
Los desafíos del IMSS no se limitan a estos planes a corto plazo. El gobierno también está preparando el Servicio Universal de Salud, que comenzará en enero de 2027, y que permitirá que pacientes de una institución reciban servicios en otra. Sin embargo, se plantea una pregunta: ¿cómo podrán los pacientes de la actualidad de la atención ser atendidos si el IMSS necesita contratar especialistas, comprar equipos y hacer más cirugías para sus propios derechohabientes?
El IMSS ha hecho avances significativos, como incrementar sus consultas, cirugías y personal, pero las recientes protestas muestran que aún existen áreas que requieren mejora. La transparencia en el uso de los fondos y la explicación de cómo se cumplirán estos compromisos son cruciales para la confianza de los derechohabientes y el funcionamiento eficiente del sistema de salud.


