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¡Fue brutal! Jesús de Miguel, del Tenerife, sufre paro cardiorrespiratorio tras choque con portero

¡Fue brutal! Jesús de Miguel, del Tenerife, sufre paro cardiorrespiratorio tras choque con portero

El futbol español experimentó una de sus situaciones más dramáticas recientemente. El cierre emocionante de la Jornada 12 de la Segunda División se convirtió en una urgencia médica que capturó la atención de jugadores, aficionados y cuerpo técnico. Jesús de Miguel, un delantero de 30 años del CD Tenerife, sufrió un fuerte impacto del guardameta del Andorra, Jesús Owono, quedando inconsciente sobre el terreno de juego. La gravedad de la situación obligó a los servicios médicos a intervenir de inmediato y posteriormente a trasladarlo en ambulancia al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.

La preocupación aumentó cuando se supo que el atacante había sufrido un paro cardiorrespiratorio durante el traslado hospitalario. Los profesionales sanitarios tuvieron que realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) para recuperarle el pulso y la respiración espontánea. El último comunicado del Tenerife confirmó que el futbolista permanecía ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y que sus servicios médicos estaban al tanto de su evolución.

La acción ocurrió en el tiempo añadido, cuando el partido se encontraba empatado 2-2 y ambos equipos buscaban una victoria. De Miguel perseguía un balón largo en una acción ofensiva cuando Owono abandonó su área para anticiparse y despejar el esférico. El guardameta salió a gran velocidad y, al lanzarse con la rodilla, impactó violentamente contra el delantero tinerfeño. Este cayó inmediatamente al césped. En un primer momento parecía un golpe fuerte, pero la situación se volvió preocupante cuando De Miguel dejó de responder y quedó inconsciente.

Los jugadores de ambos equipos reaccionaron con desesperación y solicitaron la intervención de los servicios médicos. La prioridad pasó a ser la atención urgente del futbolista. El árbitro mostró una tarjeta roja directa a Jesús Owono por la acción, mientras los profesionales sanitarios trabajaban para estabilizar al atacante.

La atención médica se prolongó durante varios minutos sobre el césped. Los compañeros del delantero observaban con desesperación mientras los profesionales realizaban las maniobras necesarias. Las imágenes transmitidas durante el encuentro mostraron el impacto emocional de la emergencia. Varios futbolistas del Tenerife rompieron en llanto, mientras otros jugadores de ambos equipos se acercaban para acompañar a sus compañeros o permanecían arrodillados, visiblemente afectados.

La situación no terminó con su salida del terreno de juego. Durante el traslado en ambulancia, De Miguel sufrió un paro cardiorrespiratorio que obligó a los sanitarios a practicarle maniobras de reanimación. Finalmente, consiguieron recuperar sus signos vitales y continuaron el traslato con soporte médico. El futbolista llegó al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, donde quedó ingresado bajo vigilancia especializada.

La gravedad de lo sucedido hizo imposible continuar con normalidad el encuentro. El árbitro conversó con los capitanes y representantes de ambos equipos antes de determinar la suspensión del compromiso. El partido quedó interrumpido con el marcador 2-2, cuando aún restaban algunos instantes del tiempo añadido. La resolución sobre la disputa de los minutos pendientes quedó en manos del Comité de Competición.

La tensión también alcanzó las tribunas. Algunos espectadores necesitaron asistencia sanitaria por episodios de ansiedad provocados por la angustia de presenciar la emergencia. Tras conocerse la gravedad del episodio, la atención del futbol español se concentró en la evolución de De Miguel. El Tenerife comunicó oficialmente que el delantero se encontraba estable, aunque permanecía en cuidados intensivos.

Por ahora, no se ha informado de un diagnóstico definitivo sobre las lesiones ni de un plazo estimado para su recuperación. La prioridad médica es mantenerlo bajo vigilancia y evaluar su evolución. Esta noche que comenzó con la ilusión de conseguir tres puntos terminó con compañeros llorando, aficionados conmocionados y un estadio entero pendiente de la salud de un futbolista. En esta ocasión, lo que importó no fue quién ganó, quién perdió o cómo terminó el campeonato. La única prioridad es que Jesús de Miguel salga adelante.