Guerra por la herencia de Dolly Parton: su sobrino, su mánager y una orden de alejamiento
La legendaria figura de Dolly Parton sigue en el centro de la atención en la industria musical, pero esta vez no por su legado artístico. En un giro inesperado, su sobrino Bryan Seaver, quien había sido elegido por Dolly para comunicar su fallecimiento en un vídeo publicado en sus redes sociales, se encuentra en medio de un conflicto que involucra a su familia, su negocio y la ley.
El escenario se desarrolla en torno a She’s Alive LLC, la sociedad responsable de gestionar y proteger los intereses profesionales de Dolly Parton. Danny Nozell, mánager de la cantante durante años, y Bryan Seaver, su sobrino y jefe de seguridad durante casi dos décadas, se encuentran en desacuerdo sobre la gestión de los negocios de Dolly. La tensión alcanzó un punto crítico cuando Seaver y sus empresas de seguridad fueron despedidos de las propiedades de Parton, lo que incluyó una carta de despido que no modificaba su posición como beneficiario del DP Dean Trust, el fideicomiso creado por Dolly para gestionar sus propiedades e intereses empresariales.
La situación se complica aún más cuando She’s Alive LLC acudió a los tribunales y presentó una demanda contra Bryan Seaver, acusándolo de mantener una “campaña de amenazas, intimidación y coacción”. Según los mensajes incorporados al procedimiento y publicados por medios estadounidenses, Seaver habría amenazado con “destruir toda la marca” y con lanzar un ‘podcast’ capaz de perjudicar los negocios vinculados a Dolly si no recibía dinero. La frase más inquietante es: “No soy una persona del entretenimiento. Soy un asesino”.
Bryan Seaver ofrece una versión radicalmente distinta, asegurando que sus palabras han sido arrancadas de contexto y que se trataba de conversaciones privadas mantenidas con Nozell en pleno duelo. También ha calificado la acción judicial de “truco publicitario” y sostiene tajante: “Nunca he amenazado a nadie”.
La pelea ya no se libra solo entre despachos. Una jueza de Tennessee concedió una orden de alejamiento temporal que obliga a Seaver y a su compañía a mantenerse a una distancia de 305 metros de empleados, abogados y socios de She’s Alive. También le prohíbe interferir en determinadas relaciones comerciales. La siguiente vista está prevista para el 7 de octubre.
La familia Parton intenta poner un cortafuegos. Freida Parton, hermana de Dolly, ha negado públicamente que exista una pelea familiar por el reparto de la fortuna. “No hay ninguna disputa dentro de nuestra familia. Nadie de la familia Parton/Owens está peleando por el patrimonio de Dolly”, aseguró.


