Los fármacos que frenan el alzhéimer que no incluye la sanidad pública: ‘Las familias no podemos pagar los 50. 000 euros que cuestan’
La comunidad científica española y las asociaciones de pacientes con alzhémer se encuentran en una situación de gran preocupación ante la negativa del Ministerio de Sanidad a financiar los tratamientos con lecanemab y donanemab, dos medicamentos que han demostrado su eficacia en la lucha contra la enfermedad.
Según estimaciones de expertos como el neurólogo Juan Fortea, director de la Unidad de Memoria del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau (Barcelona), un máximo de 85.000 a 100.000 pacientes en fase inicial de alzhémer podrían ser candidatos a recibir estos tratamientos, aunque este número sería considerablemente menor debido a los criterios clínicos muy estrictos que deben cumplirse.
Fortea sostiene que la falta de voluntad política para financiar estos tratamientos es “vergonzosa” y que es “moralmente inaceptable” que los pacientes tengan que pagar entre 50.000 y 60.000 euros por un tratamiento que dura 18 meses y que solo está disponible en clínicas privadas.
En su mayoría, los pacientes con alzhémer en fase inicial son personas mayores que han trabajado toda su vida y que ahora se encuentran en una situación de gran vulnerabilidad. Para ellos, la falta de financiación para estos tratamientos es una realidad amarga y desalentadora.
El caso de Eduard, un paciente de 69 años con alzhémer en fase inicial, es un ejemplo paradigmático de la situación. Su esposa, Montserrat, asegura que no pueden pagar los tratamientos y que tienen que costeárselos ellos mismos. “Es la misma sensación que tendría un enfermo con cáncer al que no le dieran quimioterapia”, afirma.
El doctor Juan Fortea sostiene que la financiación de estos tratamientos es más coste-efectiva que dejar a los pacientes a su suerte y que es importante que el sistema de salud se adapte a ellos. “El alzhémer es una enfermedad mortal y sin cobertura pública. No me consta que haya ninguna enfermedad grave y mortal que no se esté financiando desde el sistema público de salud”, afirma.
La comunidad científica y las asociaciones de pacientes con alzhémer están unidas en su reclamo a las autoridades para que se financien estos tratamientos. “Es hora de que el Estado se haga cargo de la financiación de estos tratamientos y no deje a los pacientes a su suerte”, afirma Albert Lladó, jefe de la Unidad de Alzhémer y otros trastornos cognitivos del Hospital Clínic de Barcelona.


