Tienen razón los transportistas
Ciudad de México – Conocí a pocos personajes tan encantadores y alegres como don Enrique “El Güero” Marroquín. Lagunero de corazón, a muy temprana edad escuchó que Ciudad Valles, en San Luis Potosí, era un lugar con buenas oportunidades laborales. Decidió mudarse allí, y su personalidad alegre y afable le permitió adaptarse rápidamente a la vida local y sus costumbres. Uno de los rasgos que aprendió fue bailar los sonorosos sones de la región.
Un día, llegó a Valles el Presidente Lázaro Cárdenas. Al concluir una comida, alguien le comentó que existía un muchacho que bailaba el son huasteco con gran destreza. El Presidente pidió verlo y le trajeron a “El Güero” una tarima. Bailó un huapango vigoroso. Lázaro Cárdenas le preguntó su nombre y a qué se dedicaba. “Estoy buscando mi camino en la vida” -respondió el muchacho. “Te ayudaré” -le dijo el general. Pronto, a “El Güero” llegó un contrato del gobierno para desmontar terrenos. Con este contrato, obtuvo un préstamo bancario, compró maquinaria pesada y realizó los trabajos con buenos resultados. Años más tarde, solía decir: “Con solo 3 minutos de baile gané más dinero que Ana Pavlova en toda su vida”.
Con el tiempo, un amigo cercano, don Braulio Fernández Aguirre, quien también era lagunero, llegó a ser gobernador de Coahuila. Inspirado por la experiencia de “El Güero”, le nombró director de la Junta Local de Caminos. Le encomendó la pavimentación de una breve carretera que conectaba con la Hacienda de Guadalupe, pues el Presidente Gustavo Díaz Ordaz iba a asistir a la ceremonia de aniversario del Plan de Guadalupe. Braulio se preocupó y le preguntó: “¿La carretera estará terminada para el 26 de marzo?”. “¡Braulio! -le respondió traviesamente “El Güero”. ¡Ya hasta la voy a bacheando para el 26 de marzo!”.
Los estadounidenses hacen sus casas para que duren 30 años y sus carreteras para que duren toda la vida, pero los mexicanos hacemos nuestras casas para que duren toda la vida y nuestras carreteras para que duren 3 meses. La inconformidad de los transportistas con el mal estado de las carreteras, llenas de baches por falta de mantenimiento, seguramente se debe a la falta de recursos destinados en gran parte a cubrir el costoso costo de las dádivas creadas por el jefe máximo para mantener la clientela electoral morenista y la popularidad del régimen. Otros motivos de la protesta son la inseguridad provocada por el crimen organizado y el costo elevado de los combustibles. La economía del país depende en gran medida del transporte y atender las justas quejas de quienes realizan esta actividad vital debería ser una de las prioridades del gobierno.
Adán le dijo a Eva: “Este es el día en que visitamos al Señor. Ponte una hoja más grande”. En una película de Woody Allen, Diane Keaton le explica a su compañero después de un episodio intimo: “Eres muy bueno para el sexo”. Él explica: “Es que practico mucho cuando estoy solo”. El joven Potencio era también un supereminente amante, con notables capacidades y destrezas. Estuvo con una sexoservidora, y la mujer quedó tan satisfecha que le ofreció el segundo servicio de cortesía de la casa. Más complacida aún quedó con éste, hasta el punto de que declaró que el tercero se lo pagaría ella. Trágicamente, Potencio no pudo mantenerse a la altura en la ocasión siguiente, y le dijo a su entrepierna: “Para gozar tú por cuenta mía siempre estás dispuesta, pero que no se trate de ganarme yo una lana, porque entonces no cooperas”.


