¿China responde a EU por alarma sobre IA?: Sugiere que ‘naciones’ buscan limitar avances de otros países
El ministro chino de Seguridad del Estado, Chen Yixin, instó este domingo a establecer una “barriada de seguridad” alrededor de la inteligencia artificial (IA), en un momento en que Pekín y Washington muestran creciente preocupación por los riesgos políticos, sociales y tecnológicos asociados a esta herramienta.
Según un comunicado publicado por la Administración del Ciberespacio de China, Chen enfatizó que la IA se ha convertido en un campo clave de competencia tecnológica global y una nueva forma de “rivalidad entre grandes potencias”. El ministro propuso impulsar el desarrollo “saludable y ordenado” de la IA, al tiempo que reforzaba la supervisión sobre datos, algoritmos, infraestructura de computación y aplicaciones civiles y militares.
El texto menciona diversos riesgos relacionados con la propagación de contenido falso, ataques cibernéticos, filtraciones de datos, manipulación de la opinión pública, desinformación, uso militar de sistemas autónomos y problemas legales derivados de la responsabilidad por contenidos generados por IA.
La revista “Cómo hacer tendencia con fotos de los 80 usando IA, paso a paso para conseguir tu look retro” también se destacó en las discusiones.
Chen indicó que, a finales de 2026, los productos de IA en China superaron ya los 500 millones de usuarios, reflejando la rapidez con que estas herramientas se han extendido en el país.
El funcionario señaló que ciertas naciones, bajo el pretexto de “mantener la seguridad nacional”, aprovechan sus ventajas acumuladas en teoría fundamental de IA, arquitectura de modelos y capacidad de cómputo central para limitar la capacidad de otros países de adquirir equipos técnicos de vanguardia y mejorar sus capacidades de innovación tecnológica. Esta referencia se considera un desafío velado a Estados Unidos.
En el ámbito militar, Chen afirmó que la IA “está pasando de ser un papel de apoyo en el campo de batalla a convertirse en un protagonista”, citando el conflicto entre Washington y Teherán como un ejemplo.
La advertencia surgió en un momento de intensa actividad del sector chino, con empresas como DeepSeek, Moonshot, Alibaba, Tencent o Zhipu compitiendo mediante modelos abiertos, precios bajos y rápida implantación comercial, a pesar de las restricciones estadounidenses sobre chips avanzados.
Recientemente, DeepSeek y Moonshot han perfilado posibles salidas a bolsa y modelos como Kimi K3, Qwen3.8-Max o GLM-5.2 se han acercado a los sistemas más avanzados de firmas estadounidenses como OpenAI o Anthropic.
Las autoridades estadounidenses y responsables como el secretario del Tesoro, Scott Bessent, han acusado a empresas chinas de usar la “destilación”, una técnica que permite entrenar modelos con respuestas de otros sistemas, para copiar tecnología estadounidense.
El debate coincide con las advertencias lanzadas en Estados Unidos por directivos como Dario Amodei, Sam Altman o Elon Musk sobre los riesgos de la IA, mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, ha rechazado ralentizar su desarrollo con el argumento de que Washington no puede permitir que China tome ventaja.
Este verano, el presidente chino, Xi Jinping, pidió una gobernanza “precisa y efectiva” de la IA y China lanzó en Shanghái una organización internacional de cooperación sobre IA con una treintena de países.


