Frena EU por la violencia ‘avocados from Mexico’
La campaña comercial de aguacate mexicano en Estados Unidos, conocida por su lema “avocados from Mexico, always good,” enfrenta actualmente un panorama sumamente complicado y cargado de incertidumbre debido a la creciente violencia interna.
La suspensión de actividades críticas ha afectado directamente los procesos logísticos. Específicamente, los inspectores estadounidenses responsables de certificar y verificar la calidad del aguacate en Michoacán —un paso vital para agilizar trámites aduaneros— han paralizado sus labores operativas.
Esta alarma surgió tras un fin de semana marcado por detenciones significativas de figuras clave del crimen organizado. Entre ellas destaca Ramón Ángel Álvarez, alias “El R1”, líder reconocido en la facción “Los Rs” y con vínculos notorios al CJNG. Este individuo opera desde Altos de Jalisco y Michoacán, y es señalado por ser el responsable intelectual del trágico asesinato de Carlos Manzo, quien fungía como alcalde de Uruapan el año pasado.
Además, en los mismos días se aprehendió a Alfonso Fernández Magallón, jefe del Cártel de Los Reyes (una división dentro de Cárteles Unidos). Este grupo criminal mantiene un control territorial sobre municipios vitales para la industria, como Los Reyes y Peribán, que son núcleos importantes de producción aguacatera.
Tras estas detenciones importantes, se reportaron múltiples episodios de violencia abierta y bloqueos viales en distintas carreteras michoacanas. Ante este incremento del riesgo operativo, el Gobierno de Estados Unidos emitió una alerta dirigida a sus ciudadanos residentes, lo que incluyó la suspensión formal de las funciones de sus propios inspectores.
Es fundamental recordar que Michoacán concentra aproximadamente el 75% de la producción nacional de aguacate destinado a la exportación mexicana, según datos proporcionados por el Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA). La interrupción en los envíos de este “oro verde” ha afectado directamente a un mínimo de 82 empresas con certificaciones de exportación, cubriendo municipios clave como Uruapan, Peribán, Morelia, Tancítaro y Zitácuaro.
El impacto financiero es notable: Mission de México, filial de la reconocida empresa Mission Produce, vio cómo su acción cerró el día anterior con una caída del 4.78%, situándose en los 12.14 dólares.
Por su parte, la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (Apeam) ha anunciado que buscará encuentros con autoridades federales para abordar las graves amenazas y la situación detectada por el Gobierno estadounidense.
Este entorno adverso no es nuevo: en julio pasado, REFORMA reportó acusaciones de aguacateros estadounidenses ante la Oficina del Representante Comercial de EE. UU., señalando que la industria mexicana está siendo dominada por cárteles del narcotráfico. Esto genera un supuesto beneficio desigual para el producto importado y exige la implementación de cuotas debido a una sobreoferta percibida.
La presión se ha intensificado: en junio de 2024, Estados Unidos ya había suspendido las certificaciones previamente tras la detención de dos inspectores dentro de Michoacán durante fuertes bloqueos carreteros. De manera similar, el octubre de 2025 estuvo marcado por la ejecución del líder citrícola Bernardo Bravo en Apatzingán, un hecho que generó reclamos inmediatos por parte de los productores tanto de limón como de aguacate.
