¿Qué le hacen las partículas PM 2. 5 a tus pulmones? | El Cuarto Poder
En México, la contaminación atmosférica es un problema de salud pública que causa una cantidad significativa de fallecimientos anuales. Los especialistas advierten que el cielo despejado y azul ha dejado de ser una norma cotidiana en las metrópolis, convirtiéndose en una rareza.
A nivel mundial, el Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul se celebra anualmente con el objetivo de promover la importancia de un aire saludable. Este parámetro, utilizado para determinar la ausencia de contaminantes en el aire, es un indicador clave para evaluar la calidad del medio ambiente y proteger la salud de la población, según se destacó en el programa Verde por mí.
El cielo azul es un indicador universal de una circulación de aire adecuada y de los filtros naturales que protegen contra la radiación ultravioleta. En cambio, un cielo grisáceo o blanquecino es una señal de la acumulación de partículas nocivas que afectan directamente la salud humana.
En México, el impacto de la contaminación atmosférica es alarmante, con estimaciones que sitúan el número de fallecimientos anuales causados por la contaminación del aire entre 21,000 y 48,000. Algunas de las enfermedades asociadas a esta situación ambiental incluyen enfermedades respiratorias, cardiovasculares y cáncer.
En las grandes urbes, como la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, la mala calidad del aire se ha convertido en parte del paisaje cotidiano. Esta situación tiene un impacto no solo en la salud de los habitantes, sino también en la calidad del agua, los alimentos, la flora y la fauna.
La acumulación de contaminantes, originada por el uso excesivo de vehículos, la quema de combustibles y los incendios forestales, genera partículas microscópicas conocidas como PM 2.5, que son particularmente peligrosas debido a su tamaño.
La necesidad de cambiar la conciencia sobre este problema es urgente para revertir los daños ambientales. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) apoya la idea de que un cielo limpio debe ser el estándar de un entorno saludable para todos los seres vivos, no una excepción.


